La historia de la genética molecular suele asociarse con nombres como Watson y Crick y su modelo de la doble hélice del ADN de 1953. Sin embargo, casi un siglo antes, un joven bioquímico suizo llamado Friedrich Miescher hizo un descubrimiento fundamental que sentó las bases para todo lo que vino después, aunque su trabajo ha sido históricamente minimizado en las narrativas científicas populares.
